Uno de los impactos relevantes del Acuerdo de Paris para la cultura empresarial, será cambiar el estándar de comportamiento deseable y marcar claramente la diferencia entre las empresas que entienden su rol social y las que actúan como dinosaurios.
Cuando se trata de respeto y cuidado del medio ambiente los
cambios han sido grandes y dramáticos si uno los mira
desde la distancia. Si hace 20 años era común ver en las carreteras que desde los autos se lanzaran colillas de cigarros, o que en la calle alguien botara un envase al suelo, hoy un comportamiento semejante es considerado una falta a las normas sociales más básicas. Del mismo modo, si hace 10 años trasladarse al trabajo
en bicicleta era una acción extraña, hoy se vuelve
tendencia (baste ver el aumento sostenido del desplazamiento en bicicleta y de las ciclovías en nuestro país).
